Valeria Weinbender: “Hay más controles porque hay más conciencia de la paciente joven” 

El mes de concientización sobre la prevención del cáncer de mama se celebra en todo el mundo cada octubre, apostando a incrementar la atención y el apoyo a la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos en todos los casos. En diálogo con la médica Valeria Weinbender -especialista en ginecología y obstetricia- Nuevo Día ahondó en detalles de una enfermedad muchas veces silenciosa y a las señales a las que es importante prestar atención.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “cada año, se producen 1.38 millones de nuevos casos y 458.000 muertes por cáncer de mama” y asegura además, que es “el más frecuente en las mujeres, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo”.  Aunque la OMS también remarca que, en los países de ingresos bajos y medios, “su incidencia ha aumentado constantemente en los últimos años debido al aumento de la esperanza de vida y de la urbanización, así como a la adopción de modos de vida occidentales”.

En esa línea, consultada la médica Weinbender al respecto, explicó: “El cáncer de mama es una patología maligna de la mama que se origina porque las células de la mama empiezan a tener una transformación maligna, dejan de copiarse a sí mismas en forma adecuadas. Empieza a fallar esa copia y eso genera una neoplasia, que significa células nuevas, pero, en este caso, son células nuevas falladas que no paran de multiplicarse y eso hace que multipliquen más las fallas y de esa manera, tenemos un cáncer”.

Atención a los síntomas

La ginecóloga suarense manifestó que, en el cáncer de mama particularmente, los síntomas, si aparecen, suelen ser tardíos y por eso es que es tan importante el control anual para detectarlo en forma precoz: “Una vez que aparecen los síntomas pueden ser desde notar una tumoración en la mama, un bultito; notar que el pezón esta retraído, es decir, que está hacia adentro; notar algún ganglio en la axila que se pone duro y se agranda o un cambio en la piel de la mama -lo que se llama piel de naranja-, que es un estadío avanzado, pero es importante tener en cuenta dentro de los síntomas” remarcó Weinbender.

Del mismo modo, hizo alusión a un particular dolor en la movilidad del brazo del mismo lado en que existe el tumor, aunque aclaró que suele presentarse en pacientes que cursan un estado avanzado de la enfermedad.

Si bien éstos son algunos de los síntomas más significativos a los que es importante prestar atención, la ginecóloga aseguró que “como son tardíos, ya ante esa situación, generalmente, hay un tumor que está bastante avanzado”. Es importante entonces hacer hincapié en la concientización sobre la importancia de realizar los chequeos anuales con un especialista del área.

“Todos los años, todas las mujeres, deberíamos consultar al ginecólogo para que nos haga un examen físico, y de acuerdo a ello, sumado a la edad o antecedentes, se define el estudio posterior a solicitar” detalló la profesional.

¿Hay mujeres más propensas a enfermarse?

Consultada respecto a este punto, Valeria afirmó que, efectivamente, existe cierto porcentaje de mujeres más propenso a enfermarse, “que son las que tienen antecedentes familiares con un gen que hace que sea hereditario”.

En esa línea, pese a que en nuestra ciudad no se puede realizar, la ginecóloga contó que, “en otros lugares, se hacen estudios genéticos a pacientes en que, cuando ya viene la línea familiar con antecedentes de cáncer de mama, son pacientes que se tienen que estudiar específicamente para ver si tienen ese gen, porque cuando hay un gen especifico que puede llevar a cáncer, está bueno tener el diagnostico”.

De cualquier modo, aseguró que “son más frecuente los cáncer esporádicos, es decir, los que aparecen en forma espontánea y no en asociación al  antecedente familiar” y volvió a destacar la importancia que cobra la mamografía como estudio principal en cada chequeo ginecológico a partir de los cuarenta años de edad.

En los casos excepcionales en que este estudio no resulta suficiente, Weibender contó que “existen otras formas de evaluar de modo adecuado la mama: se pide una ecografía si es necesario y en algunos casos específicos, una resonancia magnética”.

En los casos de que exista un antecedente familiar de cáncer de mama, “es re importante saber la edad de diagnóstico de esa persona. Por ejemplo, una paciente cuya madre tuvo el diagnóstico de cáncer de mama a los 35 años, debería empezar a controlarse a partir de los 25” especificó la ginecóloga que además destacó: “Es importante saber esos datos en la familia porque al ginecólogo nos orienta un poco más respecto a cuándo empezar a ser más agresivos en los controles y pedidos de estudios”.

Escenario local y concientización

En referencia a la actualidad relativa a los controles, Weibender aseguró que “hay más controles porque hay más conciencia de la paciente joven” y explicó que tiene que ver con que las pacientes de mayor edad o aquellas que nunca fueron al ginecólogo, “no suelen ir en esta etapa, a menos que la misma hija o la hermana o algún familiar le empiece a insistir para que vaya al control ginecológico”.

En esos casos de las mujeres que comienzan a asistir a controles en edad avanzada, Valeria resaltó la importancia de hacerlo ya que, “lamentablemente, ahí hemos tenido diagnóstico de cáncer de mama o cuello uterino que han sido tardíos por no consultar al especialista en forma oportuna”.

Entonces, es de vital importancia recordar, cada año, asistir a los controles anuales, ya que “pasados dos años puede aparecer un cáncer o neoplasia que no se diagnosticó”.

Lugares de contención y asistencia locales

Por último y referenciando el escenario local, Weibender aseguró que “en Suárez hay lugares donde siempre se controla a las mujeres”.

Claro que por la pandemia de coronavirus y las correspondientes medidas sanitarias para prevenir el contagio del mismo, “se da una situación especial pero, por suerte, ya está bastante normalizada la atención. Hay ginecólogos en el Materno y en todos los CAPS; también médicos de Guardia que estamos siempre disponibles. Pero tenemos ginecólogos en todos los espacios para que la paciente pueda consultar y dirigirse”.

Así, la especialista en ginecología destacó la importancia de este mes y la conmemoración del mismo, año tras año: “Es importante porque se va difundiendo cada vez más y se aprovecha a hacer campañas. Con la pandemia, lamentablemente, no pudimos, pero se intentan hacer mamografías en forma más expansiva y estimular a la paciente para que consulte, sobre todo si paso más de un año o aquella que nunca consulto, con más razón”.

Las campañas se aprovechan para recordarle a la gente que es muy importante controlar siempre, “porque si se llega en forma tardía, la evolución no es tan importante”. En ese sentido, la médica aclaró que “la evolución de una paciente con cáncer de mama puede ser muy muy buena cuando el diagnóstico es precoz, por eso es tan importante poder controlarse en forma anual” y agregó: “Cuando el mismo es muy tardío, las consecuencias o secuelas que pueden dejar tienen que ver más, por supuesto, con lo estético porque la cirugía se realiza siempre. Hay de distintos tipos y por suerte son cada vez menos invasivas pero hay de todo en ese sentido”.

Programas integrales para la prevención

La OMS, desde años, fomenta los programas integrales de lucha contra el cáncer de mama como parte integral de los planes de lucha contra el cáncer.

Las estrategias recomendadas desde la Institución mundial tienen que ver, sobre todo, con la detección precoz para los países de ingresos bajos y medios, a partir del conocimiento de los signos y síntomas iniciales y la demostración de cómo se realiza la autoexploración de la mama.

En esa línea, los cinco pasos para el autocontrol preventivo son, primero -y frente a un espejo con los hombros rectos y los brazos junto a la cadera- observar. Ambas mamas deben tener un tamaño, color y formas normales. Además de no contar con malformaciones ni inflamaciones, tales como hoyuelos, arrugas o bultos. Seguidamente, levantar los brazos y comprobar los mismos aspectos.

En tercer lugar, siempre frente al espejo, chequear que no secreten  líquido ninguno de los pezones. Luego, y recostada en una cama, es importante palparse con las manos invertidas, es decir, la mama izquierda con la mano derecha y viceversa. En este punto, hay que procurar mantener un tacto firme y pausado con las yemas de los dedos, manteniéndolos rectos y juntos. El movimiento debe ser circular y del tamaño de una moneda. Finalmente, palparse de pie o mismo, sentada.

Siempre, ante cualquier duda o consulta, es importante consultar con un especialista en ginecología para recibir asesoramiento. En este punto, es oportuno reiterar que -tanto en el Materno como en los distintos CAPS- hay ginecólogos de guardia, a disposición de las consultas de pacientes.

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