Se fue Javier Lede fue un gran ciclista huanguelenense

Javier Lede, con una botella de agua en la mano, luego del esfuerzo de una de tantas competencias que lo tuvo como protagonista
Supo competir de igual a igual con los mejores del país. Lo evoca Héctor “Nene” Lindner, su rival en las rutas, pero su amigo de toda la vida.

 

A Javier Lede hace pocos días le llegó la hora de irse para siempre, pero dejó atrás una larga trayectoria y en Huanguelén, que fue el lugar de su residencia, desarrolló su carrera de ciclista que tuvo grandes picos en el ámbito nacional. Es recordado por su gente, su pueblo y sus amigos, fundamentalmente, como una gran persona.

A lo largo de su etapa comercial, primero con una metalúrgica y luego al frente de su ferretería Fiajal, dio sus mejores años a cultivar la amistad con la excusa del ciclismo, carrera con la que trascendió los límites de su pueblo y aquí en Coronel Suárez es recordado por sus colegas, y es precisamente uno de ellos, Héctor “Nene” Lindner quien se encargó de poner de relieve sus éxitos y su calidad.

Cruzan la meta Javier Lede y Dene Arrouzet. Lede completó la carrera con una vuelta de ventaja sobre Arrouzet, segundo.

“No era un embalador, su característica era la potencia y la fuerza”, recordó el Nene. “Su mejor actuación la tuvo en una Vuelta del Valle donde logró el segundo puesto en dos oportunidades, al lado de los más grandes ciclistas de la época, tales como Jorge Batiz, Ernesto Contreras, Tim Placánica, Jorge Trillo, Duilio Biganzolli. Eran lo mejor que había en el país. Con ellos como rivales logró su hazaña, lo que habla por sí solo de su calidad. Me contaba el “Negro” Ernesto Contreras, que lo llevaba muy mal y que daba la sensación de que rompía las piedras del ripio, de tanta potencia”.

“Javier Lede comenzó su carrera creo que en 1955. Quien corría desde mucho antes era su hermano Francisco “Pancho” Lede. Javier fue sin duda el mejor ciclista que tuvo Huanguelén”, afirmó Lindner. “Junto a él corrían los hermanos José “Gringo” y Dene Arrouzet, los hermanos Aniceto y Héctor Moreno, el flaco Bauza, los Agner, entre tantos otros”.

“También corrió en 1963 la Bahía – Buenos Aires. Se corrió en varias etapas. Bahía Blanca Tres Arroyos, de allí a Necochea, la siguiente a Mar del Plata, la cuarta a Tandil, de ese punto a Las Flores, para desde allí correr la última etapa a Buenos Aires”, recordó.

“La competencia la ganó Ricardo Zen y Javier Lede entró en el puesto 16 o 17. Yo participé haciendo de auxilio de mi hermano Mario”, apuntó el “Nene” Lindner. Intervino Javier también en varios campeonatos argentinos de ruta, logró un decimosegundo lugar en Jujuy. Allí ganó el tucumano José Fernández. Corrió en innumerables carreras tanto en la provincia de Buenos Aires como en la capital”.

Al final de una de tantas competencias posan junto a la camioneta de Javier Lede, arriba de izquierda a derecha; Mario Lindner, Juan Carlos Cancio, Javier Lede, abajo, Aniceto Moreno, José “Gringo” Arrouzet, Héctor Lindner y Luis Goiti.

“Integró el equipo Hispano – France, junto al saavedrense Tim Placánica, Daleves y Miguel Sigura de Entre Ríos. También representó a la Asociación Ciclista del Sur, en varios campeonatos argentinos de pista y ruta. En esos campeonatos lo mejor de Lede fueron los 120 kilómetros contra reloj corridos en Jujuy, donde se ubicó décimo cuarto”, detalló Lindner.

Lede corrió hasta los años setenta, no mucho más que eso. La primera carrera regional en la que participó fue una competencia corrida entre Saavedra y la Colonia San Martín, ida y vuelta. Esa carrera la gané yo y Javier entró tercero, segundo entró Urbano Sagredo”. Continuó con sus recuerdos Héctor Lindner.

“Todos esos años nos hicieron muy amigos y hace poco tiempo participamos de un reencuentro en Huanguelén, donde estuvieron casi todos los ciclistas de la zona, siempre mantuvimos nuestra amistad, aunque corriendo la cosa era a cara de perro”, aseguró Nene Lindner.

“Huanguelén, fue parte de la mejor época de mi vida tanto para mí como para mi hermano Mario. Era como mi casa y las amistades que hicimos con todos los que corrían, así como con Javier son cosas que no se borran jamás”, concluyó Héctor Lindner. Si bien el objetivo del diálogo fue homenajear fundamentalmente a Javier Lede, también fue bueno recordar a tantos buenos competidores que tuvo Huanguelén quienes junto a los suarenses escribieron grandes páginas de la historia del ciclismo de la mano de uno de los grandes representantes que tuvo ese deporte en esta ciudad.

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