Preso por abuso estuvo prófugo 4 años y ahora pretende salidas transitorias

Carlos Esteban Montenegro cumple 10 años de condena por ultrajar a dos niñas en Coronel Pringles. Seguirá en la cárcel.

Como suele pasar en muchos casos de abuso sexual, Carlos Esteban Montenegro (64) llegó al juicio en libertad y no se presentó a la lectura del fallo, el 12 de abril de 2011, cuando lo condenaron a 10 años de prisión.

Casi 4 años se mantuvo prófugo, hasta que el 23 de enero de 2015 la DDI de Brandsen lo pudo localizar en su nuevo domicilio de Villa Domínico, partido de Avellaneda.  Hoy, detenido en una cárcel de esta jurisdicción, pretende beneficios.

Su abogado, Fernando Enrique Martínez, reclamó que le otorguen salidas transitorias para afianzar lazos familiares y sociales, aunque el juez de Ejecución Penal, Claudio Brun, se lo negó y ahora la Cámara Penal confirmó esa decisión. Los jueces Pablo Soumoulou y Gustavo Barbieri, de la Sala I, resolvieron mantener a Montenegro privado de la libertad.

El defensor argumentaba que habían desestimado su pedido apoyándose solo en el informe psicológico y, por otra parte, que el mismo no advierte “ninguna patología, rencor, ánimo de venganza, subversión de valores, agresividad, en definitiva nada que pueda generar algún tipo de inconveniente o peligro para la sociedad en general y a las supuestas víctimas en particular”.

La Cámara no compartió que el Departamento Técnico Criminológico haya tenido en cuenta “únicamente” el informe psicológico para justificar el dictamen negativo en el que apoyó su decisión Brun.

Y en esa línea, remarcaron como agravantes la “postura exculpatoria” adoptada por Montenegro en cuanto al delito imputado y también “el antecedente de haberse profugado de la justicia”.

Del informe de historia social surge que Montenegro advertía que la denuncia en su contra “es una mentira. Me ensuciaron de la nada”.

La justicia aclaró que los informes no son vinculantes, pero el juzgador podrá apartarse de los mismos solo con fundamentos.

“Debe tenerse presente que para ese alejamiento deben hacerse explícitas las razones, con base en una crítica sobre las pautas o informes tomados como guía por el Departamento Técnico Criminológico o respecto de sus conclusiones (si no se corresponden con datos objetivos o si las mismas resultan plenamente subjetivas). Ninguna de esas situaciones se presentan en autos”, explicaron los camaristas.

¿Se burlaba por Facebook desde la clandestinidad?

Publicación. Un año después del fallo, en un perfil de Facebook que aparecía con su nombre se burlaban de la situación de clandestinidad, aunque nunca se pudo confirmar si había sido él quien lo publicaba.

Frases. “¡¡Se puede estar prófugo de la justicia sino mírenme a mi!!”, proclamaba en 2012. El mismo día reconocía su situación: “me acusaron de violación y estoy bien prófugo!!”.

Disculpas. “Perdón por defraudar a mucha gente, pero uno no es perfecto y me fui de Pringles porque no tengo h… suficientes para afrontar la realidad y debo estar prófugo antes de estar tras rejas 10 años”, se aclaraba en la cuenta.

Pericia. Los peritos determinaron que Montenegro -condenado por abuso sexual, abuso sexual simple y agravado por convivencia- “no se responsabiliza del hecho, explicándolo como una traición de su exmujer”.

Se desliga. “Intenta desligarse de la responsabilidad de lo acontecido. Exalta sus aspectos positivos (haber trabajado toda su vida, ayudar a su esposa, la educación recibida y haberse desempeñado como bombero). Deposita afuera lo negativo, en especial en las víctimas, y tiene fallas a nivel de control de impulsos”, según los peritos.

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