Poderoso el chiquitín

Por Pastor Cristian Sept.

Alguna vez has escuchado la frase “poderoso el chiquitín”; haciendo referencia a que algo pequeño muestra su poder. En los mismos parámetros Jesús habla del reino de Dios.
“El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado” (Mateo 13:33).
¿Qué tendrá que ver la levadura con el reino de los cielos? La levadura siempre es tomada como algo malo, como el recuerdo de lo viejo, de bacterias que están queriendo ser puestas en acción. Pero Jesús la toma como un buen elemento semejante al reino de los cielos.
El sujeto de la acción es una mujer, quien toma la levadura, y la introduce en las tres medidas de harina para leudar la masa; lo cual serviría para dar de comer a 100 personas aproximadamente.
Esta parábola nos cuenta como Dios creó a la iglesia. Jesús es quien toma el rol, tanto de la mujer como el de la levadura, quien prepara y hace leudar la masa. Dios crea a la iglesia y por medio de Él también la hace crecer. Sin lugar a dudas, la parábola nos remite a los muchos granos de trigo esparcidos por todo el mundo, son cosechados, son molidos formando la harina. Ahora son juntados por medio de una masa que crece por la levadura perfecta y por las manos de quien la prepara.
Nosotros somos esos granos esparcidos que fuimos recolectados y puestos en la masa para crecer. Cristo es la levadura que da crecimiento a su iglesia. Pero nosotros somos esa harina defectuosa, que no quiere tener contacto con ciertos granos, y formamos nuestro grupo, formamos grumos y estamos dentro de una gran masa pero sin contacto con quien nos une.
Somos esa harina defectuosa que le cuesta ser alcanzada por el que hace la masa, que se rehúsa estar allí y que rechaza. Somos duros para crecer, hasta tal punto que tenemos que ver al otro en su máximo esplendor espiritual para afirmar que fue convertido.
Jesús es quien hizo la masa en la cual fuimos incluidos. En el bautismo fuimos recolectados de todas partes del mundo para tener una nueva vida junto a nuestro Señor. Es en la iglesia que tenemos comunión con el Padre por medio del Hijo que derramó su sangre muriendo en una cruz.
Juntos, unidos por Cristo, comemos de ese pan que da vida, ese pan donde tenemos comunión. En esa unión es donde Cristo te perdona por tu dureza, por tu incredulidad, por el rechazo.
Jesús es quien viene a cosechar, es quien viene a preparar la masa. Vino a redimirnos, y por ello somos granos santos por aquel que nos unió y que mueve y da crecimiento a la masa, su iglesia.
Fuimos cosechados e introducidos a la masa con nuestras debilidades y defectos, pero perdonados por Jesucristo.
Que la levadura que nos unió y da el crecimiento siga uniendo y fortaleciendo a su pueblo por medios de su Palabra para ser testigos de Cristo ante el mundo.

Pastor Cristian Sept.
Iglesia Evangélica Luterana Argentina
Congregación “San Pablo” – Ameghino 248 – Tel. 421578
Próximas actividades:
Escuela Bíblica: Sábado 10 a las 10:00.
Servicio Divino: Domingo 11 a las 9:30.
Te esperamos.

1 COMMENT

  1. El Sr.Moccero(padre)se estara revolviendo en su tumba ante las barrabasadas de su hijo el actual Intendente.-

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