Persiguiendo los sueños

Sabrina Appelhanz es una joven jugadora de vóley oriunda de Pueblo Santa María, que hasta julio del 2021 competía en la Liga del Sudoeste representando a El Progreso, pero su vida dio un cambio inesperado luego de que una prueba en San Lorenzo, la tenga hoy jugando en la mejor liga del país. En diálogo con Nuevo Día expresó lo que está viviendo y todo lo que se le viene en este 2022

 

Por Marcelo Riega // De Nuevo Día

Luego de mucho tiempo siendo la referente de El Progreso en la primera de vóley en la Liga del Sudoeste, Sabrina Appelhanz le llegó la oportunidad a mitad del 2021 de irse a probarse a San Lorenzo, uno de los mejores equipos de la Liga Argentina y luego de seis meses, hace unos días se confirmó su continuidad en el equipo de Boedo por toda la temporada.

La jugadora oriunda de Santa María habló con Nuevo Día sobre lo que fue llegar a la mejor liga del país, como también como ha sido su adaptación, lo que imagina para el 2022 y más

 

– ¿Cómo se dio la posibilidad de llegar a San Lorenzo?

-La verdad que fue todo muy rápido, al punto que todavía no caigo en donde estoy y que camiseta estoy representando. Igualmente fue en julio del 2021 empecé a hacer videos porque Gonzalo, un ayudante del ex técnico de primera de vóley de El Progreso Braian Schneider, tenía contactos con Mario Gallego, que es el entrenador de San Lorenzo.

A partir de que parece que los videos convencieron, empezamos a tener reuniones virtuales con la gente del club y un día para otro, me dijeron que viaje a Bs As, porque querían verme jugar, cosa que no podía creer. Entonces en el mismo julio viajé a San Lorenzo, en lo que fue una prueba de dos días, me fue bien, donde entrenamos alrededor de 5hs cada día entre gimnasio y pelota.

Entonces en el momento de volver a Suárez, tuve una charla con el entrenador y la gente de San Lorenzo, los cuales me dijeron cosas re lindas, entre ellas que nunca deje de seguir creciendo y fue ahí que vine para el club, siendo una cuestión de dos semanas que ya estaba viviendo en Buenos Aires, entrenando a la par de las chicas, aunque obviamente de una forma muy tranquila, teniendo en cuenta la diferencia que existía.  Un mes después ya firmé el pase y a partir de ahí represento la camiseta de San Lorenzo.

 

– Luego de sumarte ¿Con que te encontraste en el club y cuál era el nivel al que te sumabas?

– La realidad es que el nivel es totalmente distinto, donde existe una gran exigencia y el propio vóley es muy rápido, por lo que estás todo el día entrenando, pero de igual manera fui mentalizada con que era una experiencia terrible el hecho de ir a entrenar, por lo que charlaba con mis amigas que si realmente me decían que no, me iba contenta igual. Realmente sentí eso porque para el deportista que sueña en grande, el hecho de venir a probarme, ya fue una experiencia increíble y por suerte tuve la chance de quedar en un lugar que me sentí cómoda desde un primer momento. Al principio obviamente estaba a un ritmo diferente, pero me sentí re bien y hoy puedo decir que acá estoy, cumpliendo un sueño.

En cuanto a las instalaciones, la verdad que es un club hermoso súper grande, donde tenés psicólogo deportivo, kinesiólogo, etc. Por ahí lo que me pasa es que nos toca entrar al club con la primera plana de la cancha de fútbol y ahí pienso “¿Qué hago acá? Jaja”

La jugadora suarense renovó su sueño por una temporada más. Sabrina ubicada como la última jugadora a la derecha

– En todo este tiempo en club, ¿Has tenido la cantidad de minutos para poder demostrar porque llegaste a San Lorenzo?

– Desde que llegue me amolde a los entrenamientos, que son de lunes a sábado, donde prácticamente todos los fines de semana se jugaba, aunque en mi caso estaba prácticamente entrenando, pero después nos tocó viajar a un torneo en San Gerónimo, Santa Fe, y ahí tuve la posibilidad de jugar, con el condimento especial que salimos campeonas. El torneo de Buenos Aires me tocó jugarlo.

 

– ¿Por qué no jugaste la Liga Argentina?

– Lo que pasa es que fue una decisión del técnico, ya tenía el pase, pero la realidad es que me falta mucho, ya que es algo totalmente distinto a lo que uno estaba acostumbrado cuando competía en Suárez. Hoy me esfuerzo el doble en los entrenamientos para poder jugar, que es lo uno siempre quiere hacer. Puntualmente este fin de semana nos toca comenzar la liga, donde actualmente somos aproximadamente 30 jugadoras en el plantel, así que estoy con todas las esperanzas de poder estar en la lista, dando lo mejor siempre.

“Ya llevó unos meses acá, pero todavía no caigo en donde estoy”. Sabrina Appelhanz.

 

– ¿Con qué grupo de compañeras te encontraste cuando llegaste?

– Todas son unas genias. De igual manera, soy unas persona muy cara rota así que entré rápidamente al grupo, aunque la primera semana estuve algo callada hasta que me pude llevar bien con las chicas, pero no tardó mucho. Jaja. San Lorenzo es un club que apuesta demasiado a la juventud, donde ahora trajeron tres refuerzos, una tiene 16, otra 18 y la tercera tiene 21, por lo tanto hay que decir que somos un equipo bastante joven.

 

Un 2022 con renovación

 

– Hace unos días San Lorenzo anunció que vas a continuar toda la temporada ¿De qué forma se dio la renovación?

– En realidad la charla para continuar en el club se dio antes de fin de año, ya que estuve las dos semanas de las fiestas en Suárez y previo a eso habíamos hablado con el club para poder quedarme, por lo menos una temporada más. Por suerte pude volver unos días con la familia, así también alimentar fuerzas, despejarme un poco y después me tocó el momento de volver  a sumarme a los entrenamientos.

 

– En este corto tiempo ¿Qué significó el competir como hobby a hacerlo, ahora, como profesional?

– Creo que uno cuando es fanático de un deporte, como me pasa a mí con el vóley, siempre está pensando en dar ese salto, que por suerte pude dar y tengo que reconocer que uno estaba a la espera de que lleguen estas posibilidades. Personalmente tuve la chance de jugar en Olimpo, pero era mucho más chica y en ese momento decidí quedarme, rechazando a un club que en ese momento era bastante grande en la competición de vóley. Uno siempre espera esto, para así empezar a soñar en grande, yendo en búsqueda de un futuro profesional y creo que en eso estamos.

 

 

– ¿Qué podrías decir del nivel de la competencia, en estos meses en el club?

– En Argentina, el nivel donde está San Lorenzo es el más importante, ya que participa en la Liga Argentina División de Honor, donde hace alrededor de dos años que se profesionalizó esta parte del vóley.

 

– Tras un tiempo fuera de Santa María, ¿Cómo fue esa adaptación de estar todos los días con la familia, a ir por un gran desafío hacia lo desconocido que puede ser Buenos Aires?

– Nunca había estado en Buenos Aires ni en otro lado que no sea la colonia. La verdad que me gusta un montón, aunque obviamente el estar lejos de mi entorno se hace complicado, más que nada cuando uno tiene días complicados. Igualmente creo que son cosas que una tiene que aceptar porque es parte de la vida y además todo esto que estoy haciendo tiene un fin, así que a pesar de que hay veces que no es fácil, le meto para adelante.

 

– En cuanto a las aspiraciones para este 2022 ¿Ya te has puesto algún objetivo?

– Obviamente a corto plazo mi objetivo es tratar de jugar la Liga Argentina, conseguir regularidad y tratar de salir campeón con San Lorenzo. Después a largo plazo es verdad que uno piensa en tener una posibilidad de vestir la camiseta de la Selección Argentina y ojala que se me pueda dar.

Creo que el llegar a esta instancia del vóley te cambia absolutamente todo, de lo que por ahí pensaba cuando competía en Suárez. Hoy veo las cosas más cerca, me tocan momentos de sentarme, pensar “estoy jugando en San Lorenzo”, que sé que es el sueño de muchas personas y a mí me está pasando, siendo por eso que estoy feliz.

Lo que más me falta en este momento es reacción a la hora de jugar, teniendo en cuenta que el juego es muy rápido, pero también entiendo que son procesos que llevan tiempo porque es claro que de un día para otro no se puede pasar de jugar de la Liga de Suárez a la Liga Argentina, sin tener una adaptación. Entiendo que es un proceso que lleva tiempo y a la vez creo que todavía no caigo en donde estoy, es decir, hace 8 meses estaba en la colonia y ahora vivo en Buenos Aires, donde entreno todos los días a la máxima exigencia.

 

“Siempre estuve convencido que era una jugadora para la Liga Nacional” 

 

Braian Schneider, quien fuese el entrenador de Sabrina desde los 14 años, expresó unas palabras sobre el crecimiento de la jugadora de hockey

“A Sabri la tuve desde los 14 años como alumna, así que pude ver todo el crecimiento de jugadora como persona. Ella siempre ha sido y será una persona con mente ganadora, la cual apuntó a conseguir todo lo que tenía al alcance, que demostraba su enojo si erraba una pelota aunque hubiese metido 20 puntos”, expresó.

A la vez destacó que vio en ella, desde el principio, una jugadora de otro nivel “Con ella nos hemos peleado mucho (de las buenas) porque yo siempre estuve convencido que era una jugadora para otro nivel y que esta liga le quedaba chica. Como compañera, muy positiva para el grupo siempre iba para adelante, con la camiseta de El Progreso sobre todo y que se aseguraba que todas las integrantes del equipo estén bien. Ella fue la abanderada o referente en todos estos años de los 6 títulos que obtuvimos en la liga local”.

“Ella creció todo este tiempo como jugadora al igual como persona, ya es una mujer y se merece todo lo que le está pasando”, cerró.

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