Maximiliano Pin, el suarense que busca que la educación crezca en todo el mundo

Actualmente reside en Madrid, es licenciado en Economía y hace uno años decidió darle un volantazo a su vida, luego de trabajar en ING (Institución financiera), hoy forma parte de EIDU, una organización social que apunta a llevar educación a los niños que no tienen acceso, con la mirada puesta principalmente al nivel preescolar y primario. En diálogo con Nuevo Día, habló de la organización, que impacto buscan, como cambió su vida para este horizonte y sus objetivos profesionales y personales.

Hace muchos años que Maximiliano Pin dejó Argentina para trabajar en Europa, donde actualmente reside en España, aunque su trabajo en EIDU lo lleva a viajar a Africa y así brindar algo tan importante como es la educación.

Desde Madrid, el suarense habló con Nuevo Día sobre lo que está desarrollando con la organización social y como es su vida en el viejo continente. “Comencé con todo el tema de impacto social en el año 2015, es decir fue el momento en el que le da un cambio a mi carrera y decidí justamente trabajar en organizaciones que tienen un cambio social, que van a contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas”, expresó.

A la vez contó que desde Julio está trabajando en EIDU, que es una organización que trabaja en África, donde el foco está puesto en la educación de los niños, “Se comenzó ahí porque ellos no tienen la posibilidad de acceder a una educación de calidad buena, donde ya de por sí es limitada en países de África y en este caso más aún, con niños que viven en zonas más marginadas, que por lo tanto su educación es de nivel inicial, ya que estamos enfocados a personas de 5 a 9 años”.

– ¿De qué se trata todo este programa que llevan a cabo?

Todo esto se intenta enfocarlo a dos temas principales que es la numeración y la parte de alfabetización, donde la herramienta para hacerlo es la tecnología, ya que las mejoras que se han dado en esta última época nos permiten que a través de aplicaciones, poder ofrecer esa educación.

Este sistema se adapta a cada nivel que tenga cada país porque obviamente no es lo mismo que podemos llevar a cabo en Kenia que en Nigeria o Ghana, donde obviamente entendemos que es similar, pero hay que adaptarlo a las necesidades de cada país. Entonces este servicio que se da, es generado mediante a acuerdos con escuelas, las cuales no tienen que pagar nada y se les entrega los dispositivos, se capacita a los maestros.

A partir de ahí, con Smartphone acceden a la aplicación, donde tienen un icono con su cara, para que cada uno accedan a su perfil y utilicen un juego, que es la forma didáctica que utilizamos para que aprendan, de manera personalizada, ya que no sirve el modelo tradicional, donde un profesor está impartiendo los conocimientos a todos los alumnos de la misma manera. En este caso el programa entiende que los chicos tiene capacidades o formas de aprender distintas y es por eso que con esta aplicación, cada uno avanza al ritmo que puede, utilizando los juegos, que es una forma más interesante para hacerlo.

Después a la hora de hacer los análisis, podemos ver cuánto tiempo lo utiliza cada niño, cuantas horas lo usa, que tipo de juegos le son más interesantes que otros y así uno va adaptando la enseñanza para que sea más beneficiosa para todos.

– Explicaste que tu vida tomó otro rumbo a partir de tu interés por el impacto social ¿Cómo se dio ese cambio?

– El cambio se da porque en aquel momento comienzo mi salida de Buenos Aires directo a Ámsterdam para hacer un master en economía internacional. Cuando terminé con eso empecé a trabajar con ING, que es una institución financiera que tiene bancos, empresas de seguros y la cual se encuentra en todo el mundo.

En total estuve trabajando siete años en ING, en un programa de talentos, que prepara a los futuros líderes de la organización, por lo que te dan muchos beneficios para que aprendas y así uno va avanzando mucho. Entonces después de un tiempo me di cuenta que el futuro mío si seguía ese camino, podía ser director general o presidente de algunos de los países que están en ING, por ejemplo de Francia o algo así.

A partir de ahí, empecé a analizar si realmente era lo que quería para mi vida, porque siempre entendí que no se trata solamente del trabajo, ya que uno puede tener ambiciones o querer progresar, pero luego está como impacta eso en nuestras vidas. Es ahí que vi que mucho tiempo de eso absorbe nuestra vida.

Fue en ese entonces que me di cuenta que eso no me gratificaba, donde además recuerdo hasta el día de hoy que leí un artículo en un diario que hablaba de una enfermera australiana que ella pasaba los últimos días con los pacientes terminales y que escribió un libro, en el cual habla de todos estos temas, pero puntualmente hacía alusión a los principales arrepentimientos que tenía la gente en sus últimos días. En el libro explicaba que nadie se arrepentía de nada que habían hecho sino de todo lo que no hizo.

Fue ahí donde todo en mi cabeza hizo click, empezaron a aparecer preguntas y pocas respuestas, siendo que lo principal es si yo quería esto para mi futuro.  De esa forma estuve dos años haciendo sesiones de coaching con gente que te orienta y finalmente, atando hilos, pensé en cosas que me hacían muy bien en mi juventud cuando trabaja en la radio en Suárez, en Interact y Rotaract, me llevó a pensar que quería trabajar en impacto social en una ONG o alguna con fines de lucro, pero comprometida con una causa social.

– Imagino que costó llevar un cambio rotundo de vida así ¿no?

Obviamente no fue fácil cambiar todo, ya que de un día para otro no podes mandar un curriculum y ya está. Fue un proceso para ver cómo podía realizar este cambio, el cual me llevó dos años por lo menos.

Igualmente un día lo conseguí, pero como todo en la vida, nada es gratis y sin esfuerzo. Entonces lo que me costó fue dejar a mi pareja, amigos y familia, siendo que me tuve que ir a vivir a Malaui, en medio del campo, es decir, hubo sacrificios.

De todas manera yo tenía algo dentro mío que me decía que era lo que realmente quería y no es lo que siento que la sociedad, entornos, amigos espera de mí y es lo que muchas veces uno está condicionado. Es por eso que siempre entendí que el éxito es algo que te ayuda, tanto a uno como al entorno y esa fue mi gran decisión, de dar un nuevo rumbo a mi vida.

Hoy no me arrepiento para nada, es más lo volvería a hacer, con los momento duros que los hubo, pero la verdad que cuando estoy en África o en el terreno duro, cuando camino me siento feliz y es una sensación que cuando estoy en Madrid no la siento. Justamente esto es tan curioso porque la gente tiene tan poco, pero es muy optimista, agradecida y tienen la esperanza que mañana va a ser mucho mejor.

– ¿Por qué trabajar con la educación y no así con otra temática?

– Es claro, la educación es uno de los pilares básicos que cualquier sociedad necesita para poder evolucionar y poder aspirar a estar mejor. Por eso es importante invertir desde el comienzo de la edad, es por eso que desde EIDU trabajamos con preescolar y primaria, pero luego de eso hay que seguir trabajando en secundaria. Entonces lo que se debe es buscar una base, tratando de contribuir, donde en este caso los estados no logran llevarlo a todas sus poblaciones, siendo que en África hay poco recursos, mucha corrupción y es por eso que organizaciones como la nuestra, intentamos suplir ese rol, que debería cubrir un estado que no llega, pero nosotros buscamos ser colaboradores para garantizar esa educación.

EIDU es joven, solo lleva 6 años, donde los primeros 2 intentamos definir el modelo con el que se iba a trabajar, siendo así que hicimos pruebas de distintas maneras y ahora nos encontramos en una etapa de expansión dentro de Kenia y Nigeria, mientras que ayer comenzamos con talleres en Ghana con la idea de seguir expandiéndonos dentro de los países como también en otros horizontes.

– Dentro de todo lo que contaste de la organización ¿Cuáles son los objetivos a cumplir?

– Sin dudas, el objetivo es llevar la educación a todos los niños que viven en zonas carentes y no solo en África, sino que en un futuro está la idea como las ganas de ir a Asia, Latino América y así poder brindar educación en todos los países que hay niños marginados. Luego que esta plataforma la pueda utilizar cualquier institución o gobierno, ya que nosotros lo hacemos como parte de un paquete, que vamos dentro de un país desarrollamos el programa y lo implementamos, pero también se puede hacer de otra manera. Por lo que si otro gobierno quisiera hacerlo, nosotros le daríamos el acceso a la aplicación.

Estamos con la idea de seguir generando acuerdos, ya que este modelo es único y cuando este se haga conocido, nosotros queremos dejar de ir a tocar las puertas, sino que sea al revés, donde las instituciones o gobiernos nos empiecen a llamar para utilizar nuestra plataforma. Vemos en esto un nuevo nivel de educación como aprendizaje, que de alguna manera ya son varios los que lo están utilizando porque realmente funciona.

– Teniendo conocimiento pleno en esta plataforma ¿Crees qué este sistema se podría adaptar en algún futuro a Argentina?

– Creo que definitivamente se puede utilizar en Argentina, ya que este sistema se puede aplicar en cualquier niño y entorno. A la vez creo que sería muy bueno que pasase, pero nosotros hemos priorizado en sectores como África, donde los recursos son limitados y cuando tenemos que elegir, vamos a un lugar que más se necesita, pero estoy convencido que se puede aplicar en cualquier entorno.

Ahora nosotros desde EIDU ¿Cuándo podríamos llegar a Argentina?, creo que para eso va a faltar porque como dije estamos en sectores que hay muchas más necesidades aun, pero nada implica que si mañana un Ministerio de Educación de alguna de las provincias de Argentina, nos contacta por la aplicación, por supuesto que comenzaríamos a discutirlo.

– Hablamos de objetivos de la organización. Ahora ¿Cuáles son las pautas u objetivos que te has puesto en lo personal para tu futuro?

– Por un lado me he propuesto desde lo profesional como Director de Captación de Fondos de EIDU, donde me encargo de hacer todos estos acuerdos, que nos ayudan a conseguir los fondos para operar con fundaciones, agencias de cooperación de gobiernos, personas millonarias que quieren hacer filantropía. Por eso creo que profesionalmente me sigo proponiendo conseguir los fondos para continuar los próximos años con la expansión de este programa.

Luego personalmente, abstrayéndome de mi trabajo, mi objetivo en la vida es llevar una vida armoniosa, feliz, en cual pueda disfrutar de todo lo que hago, tanto en mi trabajo como en mí día a día. Hay una frase que la leí hace unos años que dice “no es más rico quien más tiene sino quien menos necesita” y yo eso lo he visto constantemente.

Entonces al vivir en una sociedad capitalista, donde siempre se necesita algo más y eso realmente nos lleva a ser infelices o a estar deprimidos. Es por eso que lo tengo muy presente, por eso siempre me rodeo de lo que quiero y todo lo demás es accesorio, es decir, si lo tengo bien y si no es así, no pasa nada.

Por eso mi objetivo personal es recordar lo que es importante de la vida y disfrutar sin ningún arrepentimiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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