Los tuyos, los míos, los nuestros: La figura del Progenitor Afín

ACTUALIDAD JURIDICA EN DERECHO DE FAMILIA

Por Lucrecia Sportelli

Abogada-Mediadora especializada en Mediación Familiar

FB:  Sportelli&Barbaro Abogados

El paso del tiempo ha ido favorecido la transformación de la estructura familiar, y actualmente podemos afirmar que coexiste en nuestra sociedad el modelo de familia “tradicional” (madre-padre-hijos) con otros tipos de familias que se han denominado las “nuevas formas familiares”.

Afortunadamente nuestro Nuevo Código Civil y Comercial lejos de ignorarlas, las ha receptado dentro de su normativa, demostrando así ser un Código de avanzada.

Hoy trataremos la cuestión de los deberes y obligaciones que nacen en las llamadas “Familias Ensambladas”, que son aquellas formadas por nuevas uniones amorosas en las que uno o ambos integrantes de la pareja tienen hijos de una relación anterior, además de hijos comunes. Popularmente y gracias a una comedia del 2005,  se los conoce con la expresión “Los míos, los tuyos y los nuestros”.

Estas familias poseen una estructura y pautas de convivencia que difieren de las familias tradicionales o “nucleares”. Dentro de los nuevos vínculos y roles que en ellas se crean, encontramos la figura que jurídicamente se denomina “PROGENITOR AFIN”.

El progenitor afín

El progenitor afín es quien está casado o conviviendo con su pareja y los hijos de ésta.

Dicho de otro modo, es quien vive con los hijos de su pareja, sin ser su padre o madre.

Por primera vez en Argentina, nuestro Código regula los deberes y derechos de esta figura tan significativa en la historia personal de niños, niñas y adolescentes.

Y toda la normativa dada por el Nuevo Código parte del reconocimiento necesario de este rol, no solo en el ámbito interno (doméstico) sino también ante la sociedad, para que el progenitor afín pueda cumplir con el compromiso que naturalmente nace de las relaciones afectivas generadas en el marco de la vida en común.

En este punto se debe destacar que el lugar que la ley le ha dado al progenitor afín no es nunca el de reemplazante o sustituto del padre o madre biológico: de ninguna forma los desplaza en sus derechos y obligaciones, ya que éstos continúan intactos.

Por ello, la figura del progenitor afín posee un rol de referencia distinta, que COMPLEMENTA la dinámica de la vida cotidiana de los hijos, en beneficio de éstos.

En tal sentido, se la considera una figura de COLABORACION que SUMA afectos significativos en a favor del adecuado desarrollo del niño/a o adolescente.

Deber de colaboración del progenitor afín

En el sentido expresado, el Código establece como tarea del progenitor afín la cooperación en la crianza y educación de los hijos del otro.

También el padre o madre afín debe realizar los actos cotidianos relativos a la formación en el hogar de los hijos de su pareja y adoptar decisiones ante situaciones de urgencia (que lo ameriten).

A todos los puntos mencionados la ley los estableció como DEBERES a cargo de quien comparte el día a día con los hijos del otro y resulta un reconocimiento de la normativa a situaciones que de hecho en las familias ensambladas ya se daban de forma natural.

Se resalta que el límite siempre va a estar dado por la NO EXCLUSION de los deberes y derechos propios de los padres y madres biológicos: con el progenitor afín se trata de complementar, nunca excluir la responsabilidad parental de los progenitores.

Así es como el Código expresamente prevé que en caso de desacuerdo entre el progenitor y su cónyuge o conviviente, prevalece la postura del primero por ser el responsable primario del cuidado de su hijo.

Obligación alimentaria subsidiaria

Esto significa que la obligación existe para el progenitor afín, pero en segundo lugar, ya que los obligados en primer lugar siempre son los padres, los progenitores del niño, niña o adolescente.

Antes del año 2015, esta obligación alimentaria a favor de los hijos del otro/a existía pero únicamente para el caso en que el progenitor afín y la madre/padre del niño o adolescente se encontraran unidos en matrimonio.

Por ello, haciéndose eco de las realidades familiares de hoy y con fundamento en el principio de solidaridad familiar e interés superior de niños, niñas y adolescentes, el Nuevo Código ha incluido la obligación alimentaria también de quien vive con su pareja y los hijos de ésta, aunque ellos no estén casados.

Los requisitos son los siguientes:

  • Convivencia: El progenitor afín debe convivir (ya sea por estar casado o no) con su pareja y los hijos de ésta. Un noviazgo sin convivencia con una persona que tiene hijos propios, por más largo que sea, no lo convierte en progenitor afín.
  • Obligación subsidiaria: como se ha dicho, esta obligación surge en segundo lugar, porque siempre los padres son los responsables primeros de sus hijos, estén ellos juntos o no. Por ello, esta obligación del progenitor afín no reemplaza la obligación alimentaria de la madre y padre biológico: los obligados principales y primeros siguen siendo los progenitores. Sólo si se acredita que los padres biológicos no pueden alimentar a sus propios hijos, procederá la solicitud de alimentos al progenitor afín.
  • Obligación transitoria: este deber se limita, en principio, a la duración del matrimonio o la convivencia entre el progenitor y el progenitor afín. La excepción estaría dada en el caso de que, disuelto el matrimonio o cesada la convivencia, el cambio de situación pudiera ocasionar un grave daño al niño o adolescente. Acreditada dicha situación, el juez puede fijar también una cuota alimentaria transitoria, de tipo asistencial.

Como hemos visto, nuestro nuevo Código ha logrado reflejar la realidad social, previendo normas que acompañan la evolución y transformación de las familias, colocando siempre en primer lugar al niño, niña o adolescente, impulsando su protección enérgica y traspasando de ese modo los límites de la familia tradicional.

Normativa mencionada del Nuevo Código Civil y Comercial

 

ARTÍCULO 672. – Progenitor afín. Se denomina progenitor afín al cónyuge o conviviente que vive con quien tiene a su cargo el cuidado personal del niño o adolescente.

ARTÍCULO 673.- Deberes del progenitor afín. El cónyuge o conviviente de un progenitor debe cooperar en la crianza y educación de los hijos del otro, realizar los actos cotidianos relativos a su formación en el ámbito doméstico y adoptar decisiones ante situaciones de urgencia. En caso de desacuerdo entre el progenitor y su cónyuge o conviviente prevalece el criterio del progenitor.

Esta colaboración no afecta los derechos de los titulares de la responsabilidad parental.

ARTÍCULO 676.- Alimentos. La obligación alimentaria del cónyuge o conviviente respecto de los hijos del otro, tiene carácter subsidiario. Cesa este deber en los casos de disolución del vínculo conyugal o ruptura de la convivencia. Sin embargo, si el cambio de situación puede ocasionar un grave daño al niño o adolescente y el cónyuge o conviviente asumió durante la vida en común el sustento del hijo del otro, puede fijarse una cuota asistencial a su cargo con carácter transitorio, cuya duración debe definir el juez de acuerdo a las condiciones de fortuna del obligado, las necesidades del alimentado y el tiempo de la convivencia.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here