“Es muy conmovedor ver a toda la gente acompañándonos en este pedido de justicia”

De esta forma se refirió Alcira Schwab, una de las hijas de Tomás Schwab, en el marco de una manifestación que se llevó a cabo en la tarde/noche del domingo, donde se hicieron presentes más de 500 personas en pedido de justicia por el crimen contra la persona de 91 años.

Ayer por la tarde en Pueblo Santa Trinidad se llevó a cabo una marcha silenciosa en pedido de justicia por Tomás Schwab. La misma fue convocada por familiares de la victima de 91 años, que el pasado 28 de noviembre del 2019 fue asaltado y brutalmente asesinado en su casa.

El pedido de justicia se realizó debido a que el viernes 19 de noviembre fue declarado “no culpable” el único acusado del hecho, Felipe Delías, recuperó su libertad luego de que los 12 miembros del jurado no lograsen la unanimidad para condenarlo a cadena perpetua, ni los 10 necesarios para una condena por homicidio en ocasión de robo. En este contexto, la decisión cayó muy mal en la familia, así como en toda en la comunidad suarense, que implora que los responsables del asesinato de Don Tomás no queden impunes.

En tanto en el segundo aniversario de su asesinato, se extendió la convocatoria hacia quienes querían participar y finalmente a las 19:30 horas, en la esquina de avenida Alemanes del Volga y avenida Libertad de pueblo Santa Trinidad, poco más de 500 personas marcharon hacia el cementerio, en pedido de justicia por un homicidio que no tiene imputados ni culpables.

Entre lágrimas, los familiares de Tomás Schwab encararon la marcha con carteles y gran firmeza hasta llegar al cementerio, donde sus más cercanos brindaron unas palabras y además el diacono Diego Arean dio su bendición a la familia y oró junto a los presentes en conmemoración de la víctima.

Al llegar al cementerio, Laura Schwab, una de las hijas de Don Tomás, expresó conmovida:” En medio del dolor, nosotros que tenemos fe, tenemos la esperanza todavía en una instancia superior, donde no haya ni jurados, ni abogados ni mentiras. La justicia divina, de la que nadie va a poder escapar, que es irrevocable, definitiva, que dura para toda la eternidad. Con esa esperanza vamos a seguir adelante, guiados por el ejemplo y los valores que nos dejaron nuestros padres, y rezando en cada misa, para que papá pueda estar descansando en paz junto a mamá, en los brazos amorosos y misericordiosos de nuestro Dios. Diego Arian, el diácono, va a rezar con nosotros una oración”.

A continuación, su hermano Gabriel Schwab comentó a los presentes: “Sé que muchos de los que están acá están porque reconocieron en mi padre un hombre de bien, lo agradezco. Muchos también estarán porque nos quieren acompañar a nosotros en este doloroso momento, pero tengo la certeza absoluta de que todos los que están acá portan la angustia de vivir en una sociedad que consagra la impunidad, a todos muchas gracias por estar”.

Seguidamente, Diego Arian bendijo a la familia de la víctima y a los presentes, quienes oraron por el alma de Don Tomás luego de las palabras iniciales del diácono: “Como lo decía Laura, por la fe cristiana que nos reúne y nos ayuda a seguir caminando, es que le pedimos al Señor Jesús que se haga presente una vez más en medio nuestro, le confiamos la vida y el alma de Tomás y le confiamos nuestros dolores, nuestras fragilidades, nuestras broncas, aquello que consideramos injusto, aquello que consideramos doloroso, sobre todo para la vida de Don Tomás”.

Al finalizar la oración, tomó la palabra Alcira Schwab, hija de Tomás, que expresó su angustia, dolor e impotencia diciendo: “Es muy difícil hablar en este momento, pero realmente es muy conmovedor ver toda la gente que está acá, acompañándonos, es tan conmovedor como fue conmocionante el resultado del juicio, el viernes pasado. Queremos agradecerles a todos, su presencia, su acompañamiento, a los medios que nos permitieron expresar y descargar un poco nuestro dolor y nuestra indignación, y también a todos los conocidos, desconocidos, vecinos y amigos que tuvieron una expresión de apoyo para con nosotros.

Agradezco que estén todos acá porque entendemos se ponen de un lado, del lado de la justicia, y del lado de un hombre que con su vida la honró, que es nuestro padre. Don Tomás reposa acá, esperamos en paz, porque justicia no tiene. Fue un hombre que vivió con principios, y esos principios nos legó a nosotros. Recién cuando veníamos caminando solo escuchando nuestros pasos, se me ocurrió pensar que nosotros como hijos, y los nietos, tenemos que seguir sus pasos, los pasos de nuestros padres, los pasos de quienes nos precedieron, de quienes vinieron a forjar la colonia buscando un lugar mejor y lamentablemente ahora vemos que ese lugar ya no es el mejor y que hoy incluso lleva a que nuestros hijos, familiares o conocidos, se vayan a otro lugar, buscando paz, trabajo y justicia.

La emoción de Laura Schwab por recordar la memoria de su padre

La muerte de nuestro padre es injusta en todo sentido, era una persona anciana, tenía su energía, su vitalidad, pero estaba indefenso y realmente no merecía la muerte que tuvo, merecía terminar su vida en paz, rodeado de sus nietos, compartiendo con ellos, charlando, compartiendo mates, encuentros; no era la forma para que se vaya mi padre, nadie merece esta forma de morir.

Hoy queremos homenajearlo a él por lo que fue, por lo que es y guardar en su memoria esto, que fue un hombre de trabajo, que en su cotidianeidad nos hizo de modelo y también queremos repudiar a la justicia que no hizo justicia por nuestro padre, no es posible que no se hayan podido juntar doce personas justas para emitir un veredicto y que nos salve a todos del desamparo, de la inseguridad que vivimos cuando papá falleció y del desamparo de la justicia ahora con este fallo, que no es el único, lo sabemos, porque en los medios aparecen otros casos iguales y no podemos dejar de decir esto ni de marchar, porque estas cosas nos pueden tocar a todos, así como nos tocó a nosotros que sea agredido nuestro padre, puede ser agredido cualquiera de ustedes, y también le puede tocar la injusticia a cualquiera de ustedes, como también nos puede tocar impartir justicia, lo cual es bastante incomprensible porque no estamos preparados para impartir justicia; si jueces y doctores cometen actos de injusticia, cómo gente común, integrando un jurado no le va a suceder lo mismo.

No tenemos que entregar un acto de tanto valor y de tanto peso en lo colectivo y en lo individual, en manos de todos nosotros que no sabemos, porque la realidad es esa, no estamos preparados, no tenemos una formación jurídica para resolver este tipo de cuestiones, lamentablemente consideramos que no se hizo justicia, y en lo personal, me gustaría creer que todos los que estamos acá nos importa la justicia, que no vamos a claudicar y que cada vez que se cometa un acto de injusticia no vamos a permanecer impávidos, sino que vamos a acompañar y vamos a estar para que no se repitan otros actos de injusticia. Gracias a todos por acompañarnos”.

 

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