Elizabeth Gómez Alcorta, sobre la legalización del aborto: “la letra final del proyecto está en manos del Presidente”

La ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, afirmó que el Estado está para “acompañar a las mujeres y no para decir qué es lo que está bien o está mal”, en referencia al proyecto de legalización del aborto e hizo un balance de los primeros meses de gestión, en el que manifestó sus principales metas. Además, destacó la la lucha contra las violencias y los femicidios.

Respecto al proyecto de interrupción voluntaria del embarazo (IVE) aseguró que “la letra final del proyecto está en manos del presidente Alberto Fernández” pero dejó clara su firme posición respecto a la aprobación de la ley por la que se lucha desde hace años.

“En Argentina hay entre 375 mil y 522 mil abortos clandestinos y la prohibición, que lleva más de cien años, lo que genera es poner en riesgo la salud pública de las mujeres, pero no de todas, sino de las que tienen menos recursos, que son las que acceden a la práctica en condiciones de mayor riesgo para sus vidas” señaló la Ministra.

El presidente Alberto Fernández había cerrado su discurso de asunción -el pasado 10 de diciembre- al grito de “¡esta noche volvimos y vamos a ser mujeres!” y fue tal vez, la mejor manera de definir el lugar que pretendía darle, en su gestión, a los feminismos y la lucha contra las desigualdades de género.

Como primer paso, la llegada de los movimientos de mujeres al Gobierno recibió un marco institucional con la creación del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, a cargo de la abogada especialista en derechos humanos, Gómez Alcorta, que encara una ardua tarea a cargo del mismo.

Desde la creación, de cero, de la estructura de dicha cartera y la conformación de la equipa de Gobierno, a la lucha contra todos los tipos de violencias y desigualdades, sin dejar de lado el rol clave de la capacitación en todo este marco.

En ese sentido, Gómez Alcorta identificó cuáles son las principales metas de su gestión y se mostró “esperanzada con el envío del proyecto de ley del oficialismo por la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE)”.

Aseguró también estar contenta “por varias cosas; primero, porque llevamos adelante el armado real del Ministerio, hay que pensar que es una cartera que no existía, ni heredó áreas de otros ministerios. El hecho de que el 10 de enero llevamos la capacitación de la Ley Micaela al Presidente y al resto del Gabinete, tuvo un impacto y repercusión que fue mayor a la esperada. Estamos trabajando en tener un Plan Nacional de Acción Contras las Violencias, porque el que teníamos finalizó el 31 de diciembre, y en este marco entendemos que es fundamental, por un lado, un nivel de participación de la sociedad civil, y por otro, que tenga una mirada federal”.

Y agregó: “hasta ahora lo que hemos visto es que, más allá del contexto de crisis en el que nos encontramos, estamos pudiendo empezar a mover una agenda que nos parece que es central. Lo mismo ocurre en lo que refiere a la agenda de organización del cuidado, que hemos constituido una mesa interfederal que en menos de dos meses ya está funcionando”.

Aseguró además, tener la esperanza puesta en que, este año, el aborto legal, seguro y gratuito, se convierta -finalmente- en ley y se refirió a los femicidios de las últimas semanas: “para nosotras la lucha contra las violencias es prioridad absoluta. Vamos a estar presentando en breve un plan específico en el marco de la lucha contra los femicidios, travesticidios y transfemicidios, en conjunto con los ministerios de Seguridad y Justicia” y habló de la “altísima intolerancia a la violencia machista”, y no significa que la intolerancia es hacia los femicidios solamente.

Los femicidios y la violencia extrema “son un iceberg” calificó Gómez Alcorta: “uno lo que está viendo es la punta del problema detrás de esa noticia trágica. Ahora, cuando uno mira detrás, lo que está viendo es que la base se amplía inmensamente y por eso lo más importante para prevenir es visibilizar y dejar de naturalizar ciertas conductas”.

En ese sentido, trabajar los cambios culturales y romper estereotipos históricos es de vital importancia pero involucra una labor de deconstrucción para el que “estamos convocado a todo el mundo, sobre todo a los medios, porque son cambios que no puede llevar adelante sólo un gobierno ni tampoco duran cuatro años, sino que llevan más tiempo”.

Otro factor de preocupación “es el alto nivel de impunidad ante los casos de violencia de género. Si yo denuncio y no sucede nada, no solamente hay un mensaje para la mujer denunciante sino que también hay un mensaje para ese agresor, que es ‘no pasa nada'”. En promedio se denuncian un 20% de los casos de violencia, entonces hay que ver qué pasó con el otro 80% que no denuncia.

 

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