El sol y el cuidado de la piel: posponer tratamientos estéticos y cirugías, una buena decisión

En diálogo exclusivo con Nuevo Día, la doctora Florencia Villar -especialista en dermatología-, destacó los beneficios del sol pero alarmó sobre los cuidados de la piel y sobretodo la importancia de posponer u omitir, en ésta época, tratamientos estéticos como aplicación de botox, ácido hialurónico e incluso depilación; que pueden dejar manchas en la piel.

El cuidado de la piel en verano no es ninguna novedad: el uso de protector solar y el cuidado en los horarios de exposición son discursos que, año tras año, se repiten pero ¿cumplimos esas pautas? Muchas veces sucede que nos creemos inmunes a ciertas afecciones e incluso postergamos controles por desgano o sobreocupación pero, tener en cuenta que la piel requiere un cuidado y seguimiento particular, puede ayudar a prevenir alergias e incluso, enfermedades muy invasivas y letales.

“Generalmente en el verano, como dermatólogos, aconsejamos cuidar la piel del sol y tratar de evitar, por ejemplo, cirugías que se puedan hacer más adelante o en meses de invierno. Nosotros acá tenemos muchos meses de invierno y la verdad es que el sol puede jugar una mala pasada, también con los tratamientos estéticos que pueden llegar a dejar manchas o cicatrices” dijo Villar.

A lo que agregó que no sólo hay que usar protector sino saber hacer uso correcto del mismo, lo que implica “colocárselo media hora antes de salir y renovarlo cada dos horas, sobretodo en el horario de 10 a 16 hs., así salgan a hacer mandados. Es importante renovarlo porque aunque te pongas un bloqueador total a las 10 de la mañana, si estás hasta las 17 hs. expuesto, es riesgoso”.

Los casos de la playa o lagunas son los más destacables porque se trata de fuentes de agua y eso implica que el agua refleja, es decir, aunque uno se quede en la carpa o debajo de la sombrilla, “también te va a pegar el sol” y si bien la recomendación es en general, se hace sobre todo a quienes tienen fototipos claros: pieles más blancas, rubios, ojos celestes, pelirrojos, pecosos o gente que tiene lunares.

“La idea es prevenir porque el sol es acumulativo en la piel a lo largo de la vida y puede generar algún tipo de lesión que, el día de mañana, genere algún problema más grave” aseguró Villar e insistió en que si bien hay personas con mayores probabilidades de contraer determinadas enfermedades -ya sea por disposición genética o tipo de piel o lunares- la prevención a futuro es esencial y hacer controles anuales ayuda a prevenir o combatir de raíz.

Alerta por lunares

Muchas veces suelen resultar atractivos y aunque son distintivos, es importante no dejarse estar y hacer una visita al dermatólogo, al menos una vez por año, para mantener un control sobre la forma, tamaño y color de los lunares. Además, no se trata de marcas fijas sino que aparecen nuevos lunares constantemente y es importante descartar posibles afecciones.

El mayor riesgo es que, como no se sienten dolores ni malestar, uno cree estar bien y se rehúsa -muchas veces- en visitar al médico. La recomendación mayor es ser atentos a si cambian de color o no; si generan picazón o se hicieron más grandes en el último tiempo.

“Cada vez conocemos más sobre lunares y su afección así que cada vez recomendamos más el control anual de ellos. No quiere decir que una persona que está llena de lunares tenga más predisposición que una persona que tenga tres lunares, pero cada vez se encuentran más casos de cáncer de piel, que son varios,, pero hay uno que es el más peligroso que es el melanoma y se ven bastante” aseguró la doctora Villar.

Las campañas de control de lunares se hacen una vez al año; siempre en la segunda o tercera semana de noviembre (varía cada año). Se trata de una campaña gratuita y abierta, que se coordina a nivel nacional y las estadísticas siempre hablan de lo mismo: la gente que más concurre es el sexo femenino, siempre con un promedio de 40 a 45 años. Eso revela que además de haber falta de consciencia al respecto, no se está llegando a las personas “de riesgo” que son quienes trabajan expuestas al sol y en los peores horarios, como obreros; jardineros o personas en los campos.

Pros y contras del sol

Para no sólo destacar y alarmar sobre lo negativo; la doctora hizo referencia a los beneficios de la exposición solar; incluso remarcó que es recomendable para la salud: “se suelen aconsejar entre 40 y 45 minutos diarios de exposición, pero luego de las 17 hs. o antes de las 10 hs., porque ayuda al metabolismo fosfocálcico, ayuda a hacer síntesis de vitamina D y a fijar el calcio de los huesos por lo cual es súper importante el sol pero nunca al mediodía ni una hora entera”.

También hay que tener en cuenta que el peor sol es durante los primeros 30 años de vida así que es cuando más hay que cuidarse y tener en cuenta que en los chicos, antes de los 8 meses de vida, no es aconsejable el uso de protector.

“En general, la mayoría de las patologías o alergias que se generan, se dan por un descuido de la gente o falta de consciencia de que a uno también le puede pasar” sentenció y agregó: “estamos ante una exposición cotidiana porque uno cree que va a hacer los mandados o está barriendo la vereda o cortando el pasto y no necesita protector pero es acumulativo a lo largo de la vida, entonces es mejor cuidarse hoy para no tener una sorpresa más adelante”.

Tratamientos estéticos, cirugías y tatuajes

Respecto a tratamientos estéticos, aclaró que suele ser muy relativo de cada persona: “si una persona es muy rigurosa y se cuida bien, perfectamente se los puede hacer en verano, pero tiene que tener conciencia de que si no se cuida bien puede tener, estéticamente, algún defecto como puede ser una mancha y las manchas son muy difícil sacarlas. Esto incluye todos los tratamientos estéticos, ya sea aplicación de bótox, ácido hialurónico e incluso la depilación” contó.

En ese sentido, y en el caso las cirugías, aseguró que sí suelen posponerse (siempre que se pueda) para los meses de invierno porque cuanto mejor cicatrice ese tejido, “menos riesgo tiene el paciente de todo: machas, infección o defectos en la piel”.

Siguiendo la línea estética y en el caso de los tatuajes, aseguró que el problema es que “el único modo que tenemos nosotros de evaluar los lunares es con un aparato que se llama dermatoscopio, que es como una lupa y vemos las características de cada lunar y si hay tinta arriba de ellos no vemos nada y no podemos saber si es bueno o es malo. Hay muchos tatuadores que son conscientes pero lunares pueden seguir saliendo a lo largo de toda la vida, y quizás uno se hace un tatuaje donde no hay ninguno y después aparecen” cerró Villar.

Por último, negó rotundamente, que exista algún beneficio en el uso de camas solares: “no se recomienda para nada el uso de las camas; si las cremas o aerosoles auto bronceantes pero lo que sucede con las camas solares es que no están reguladas como deberían y los tubos, aunque deberían cambiarse, no se hace y siempre aconsejamos que no tomen sesiones porque es muy invasivo y termina, a largo plazo, generando afecciones de distinto tipo”.

Sobre el final, a modo reflexivo, agregó: “hoy por hoy, sucede que la mayoría trabajamos y tenemos 10 o 15 días de vacaciones, entonces queremos aprovechar y el primer día ya estás fucsia; entonces se recomienda ir tomando, desde agosto o septiembre, 10 minutos de sol todos los días para llegar al verano y que la piel esté más preparada”.

También resaltó la importancia del cuidado diario de la piel durante los 365 días: “es importante lavarse la cara a la mañana y a la noche, hoy en día existen las aguas micelares, geles, jabones para lavarse la cara profundamente. Es importante ponerse alguna crema hidratante, hombres y mujeres porque no es cuestión de un género nada más. Y también es importante tomar, al menos, dos litros de agua por día” aconsejó.

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