El relato de Cristina Kirchner sobre la economía no coincide con los datos

Por Roberto Cachanosky

La Argentina en modo electoral habilita a lecturas sesgadas sobre la coyuntura, y en particular sobre el desempeño de las principales variables socioeconómicas en la década previa.

Aproximadamente 10 días atrás, cuando Cristina Kirchner hacía un alegato político para defenderse por una cuestión jurídica como es el memorándum con Irán, sorprendió cuando afirmó que no es cierto que Argentina no crece desde hace 10 años.

Específicamente dijo que es «un mito» que la Argentina no crece hace 10 años, y, como es su costumbre, utilizó las estadísticas a su antojo para sostener su relato.

La realidad es que los datos son tan elocuentes que los dichos de la vicepresidente son una mentira lisa y llana o una total ignorancia en temas económicos.

Por empezar, en su segundo mandato el PBI cayó el 1,1% en 2012, subió el 2004 en 2013, volvió a caer el 2,5% en 2014 y aumentó el 2,7% en 2015. Fue un sube y baja continuo el comportamiento del PBI en su segundo mandato, y si se toma el resultado punta contra punta, es decir de todo su segundo mandato, el PBI aumentó el 1,5%.

Tomando los datos oficiales a pesos constantes de 2004, el PBI pasó de $ 710.782 millones de pesos en valores de 2004 a $ 721.487 millones. Eso da un aumento del 1,5% de aumento en los 4 años, tomando punta contra punta.

El primer dato a considerar es que durante el segundo mandato de Cristina Kirchner, cuando ya el viento de cola no soplaba con tanta fuerza y se había agotado por el nivel de gasto público al que había llegado la economía, la economía creció a una magra tasa del 0,37% anual.

Pero el PBI per capita cayó porque en esos cuatro años el PBI aumentó el 1,5% punta contra punta y la población, de acuerdo a las estimaciones del INDEC, creció el 4,5%. O sea que al final de su segundo mandato, había más población y menos generación de valor agregado.

El gráfico 1, en base a datos del INDEC, es lo suficientemente elocuente como para ver que, no solo durante la segunda presidencia de Cristina Fernández la economía no creció, sino que, además, hace 10 años que la economía no crece y el primer año de gestión de Alberto Fernández produjo una fenomenal caída del PBI no por la pandemia, sino por el mal manejo de la misma, el destrozo sanitario y la catástrofe económica que generó.

Pero por si el gráfico 1 no le convence a la vicepresidente, el gráfico 2 muestra la evolución mensual de la serie desestacionalizada del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) donde puede verse una curva plana con tendencia a la baja, resaltando la tendencia a la baja en los últimos 4 meses de este año, datos que mide el INDEC. Hay que ser demasiado negado para no aceptar que la curva es plana porque la economía está estancada hace 10 años, o mejor dicho, estancada y con tendencia decreciente desde 2018.

Pero no solo la economía no crece hace 10 años, de los cuales el 60% de ese tiempo corresponde a gobiernos kirchneristas, sino que, además, todavía sueñan con que la emisión monetaria no genera inflación y que es posible reactivar la economía poniéndole plata en el bolsillo a la gente para que consuma.

En esos 10 años la base monetaria aumentó el 820% y no movió el amperímetro de la actividad económica, por el contrario, acumuló una inflación del 1.327%, lo cual da un 30,5% de inflación promedio anual en esos 10 años.

Es más, tomando la inflación Congreso para el período en que Moreno intervino el INDEC, Cristina Kirchner no pudo perforar el piso de inflación del 25% anual, con picos que sobrepasaron el 40% por ciento anual aún con tarifas de los servicios públicos atrasadas y con el tipo de cambio pisado. Recordemos que ni bien asumió su segundo mandato se estableció el cepo cambiario que se mantuvo hasta que asumió Macri.

Así que no solo la economía no crece desde hace 10 años, sino que, además, estamos en un proceso de estancamiento con inflación. En otras palabras, la vicepresidente parece desconocer que la economía no solo no crece, sino que, encima, Argentina tiene una de las inflaciones más altas del mundo.

Pero como frutilla del postre, tampoco parece saber que desde hace diez años el sector privado formal de la economía no crea puestos de trabajo.

En base a datos del Ministerio de Trabajo, a principios de 2012 había 6,1 millones puestos de trabajo en el sector privado y en marzo pasado había 5,9 millones.

En síntesis, el relato de la vicepresidente no coincide con los datos. Que la economía está estancada hace 10 años no es un mito, es una realidad. Encima de tener la economía estancada, la inflación se acelera y se mantiene alta desde su gobierno y, como frutilla del postre, aumenta la desocupación.

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