El juicio de Divorcio y la pandemia: Proceso 100 % virtual

Por Lucrecia Sportelli

Abogada-Mediadora especializada en Mediación Familiar

Estudio Jurídico Sportelli&Barbaro

 

Cuando en el año 2015 se sanciona nuestro actual Código Civil y Comercial, una de las cuestiones más difundidas vinculadas al Derecho de Familia fue el “Nuevo Divorcio”.

Se lo promocionó como un trámite rápido y sencillo, para mostrarlo tan distinto al divorcio anterior, en el que todo el proceso se basaba en juntar prueba de una causa de divorcio: prueba de una injuria, de una infidelidad, de un abandono. Ese vetusto sistema que se dejó de lado, significó muchas veces el paso de años y años tramitando un expediente judicial cuyo fin era lograr la sentencia de divorcio, con el correspondiente desgaste de todo tipo pero principalmente emocional que ello implicaba.

Ante el anterior panorama, debemos resaltar que todos los cambios originados con respecto al nuevo divorcio, fueron altamente positivos y beneficiosos.

Además, a lo mencionado se debe agregar el plus que trajo la pandemia vinculado a la rápida tramitación del expediente de manera totalmente virtual.

Todo ello nos confirma hoy que realmente cuando la persona que desea divorciarse toma la decisión de hacerlo, el divorcio hoy es un proceso realmente rápido y sencillo.

 

Divorciarse sin explicar el porqué: Sin expresar causa

 

Antes de la reforma, existía la posibilidad de pedir el divorcio invocando una causa que se fundaba en la culpa que tenía el otro: esas causas estaban detalladas por ley y podían ser adulterio o infidelidad, abandono de hogar, injurias graves, etc. De esa forma, si yo iniciaba el divorcio alegando por ejemplo abandono de hogar, había un inocente (el que había sido abandonado) y un culpable (el abandonador del hogar).

Lo peor del anterior sistema, no era solamente que la persona que pedía así el divorcio evidentemente no la estaba pasando bien porque era el “inocente” de una situación no agradable, sino que lo peor era que además tenía que PROBARLO.

Probarlo en el Juzgado implicaba abrir su vida y exponer su mayor intimidad en un expediente judicial, a la mirada y lectura de cuestiones tan privadas. Llevar prueba de una infidelidad o testigos de un abandono. Implicaba también someterse a un alto nivel de destrucción y desgaste emocional no sólo de los cónyuges entre sí sino de sus familias, principalmente de sus hijos.

Es por ello que con una visión más humana, en el “Nuevo” Divorcio se eliminaron las causales de divorcio: ya no se puede iniciar más un divorcio con fundamento en ese abandono de hogar.

De esta forma el Nuevo Divorcio optó por preservar a la familia, por superar la conflictiva matrimonial de la manera menos dolorosa posible, evitando la litigiosidad del divorcio y no exponiendo cuestiones tan sensibles y personales a la mirada de otros.

Hoy al juez no hay que contarle las razones que llevaron a los esposos a querer divorciarse, porque a él ahora no le interesan. Y es verdad, no le interesan jurídicamente, y recordemos que su función es propiamente jurídica.

Por eso ahora en el “Nuevo” Divorcio no hay inocentes ni culpables. Y no los hay en el sentido jurídico del término. Porque por supuesto que siempre hay una causa o razón, o un cúmulo de ellas, que lleva a las personas a decidir divorciarse. Es lógico que así sea. La diferencia es que hoy no va a ser esa causa la que justifique jurídicamente el pedido de divorcio.

Entonces la pregunta es, ¿qué lo justifica? Si no tengo que explicarle al juez por qué quiero divorciarme, ¿entonces me divorcio y listo?

Y la respuesta es sí. Y el fundamento es el ejercicio de la AUTONOMIA DE LA VOLUNTAD. La libertad de poder elegir con quien compartir la vida. Y con quién no. O mejor dicho, con quien NO MAS.

Para el “Nuevo” Divorcio, eso basta.

 

La autonomía de la voluntad y el derecho a no permanecer casado

 

La autonomía de la voluntad es un principio jurídico que orienta toda la normativa del Nuevo Código, y en especial al Derecho de Familia.

Podríamos definirlo técnicamente como “el poder que se le atribuye a las personas para regular por sí mismas sus propios intereses”.

Aplicado específicamente al Derecho de Familia, consiste en el respeto por la libertad y autonomía de la persona humana y su proyecto de vida.

Aplicado al divorcio, se trata de evitar forzar a un sujeto a continuar en un matrimonio que no desea.

Esto significa entonces, que de la misma forma que tiempo antes por su propia voluntad los cónyuges decidieron casarse, de la misma manera cuando esa voluntad de mantener el matrimonio ya no existe, hoy tienen la libertad de pedir el divorcio sin más. Sin requisitos y sin justificar el pedido teniendo que  invocar una causa.

Divorciarse en el Nuevo Código Civil y Comercial es ejercer el derecho a no permanecer casado cuando la voluntad de seguir unidos en matrimonio ya no existe. Porque uno, o los dos, ya no lo quieren.

 

Breve y sin plazos

 

Anteriormente para solicitar el divorcio, si se daba alguna de las causas que antes mencionáramos, el divorcio se podía solicitar sin esperar ningún plazo. Pero atravesar un divorcio de este tipo podía llevar años, literalmente hablando, ya que todo se vinculaba a probar esa causa. A conseguir testigos y todo tipo de prueba que acreditara la culpa del otro y el otro, probar que era inocente.

En cambio, cuando no existía ninguna “culpa” de los cónyuges, por ejemplo cuando no había causal de infidelidad o abandono pero la voluntad de continuar la vida en común ya no estaba, había que contar con ciertos plazos cumplidos: que hayan pasado más de tres años desde el matrimonio o que los cónyuges se encontraran separados de hecho sin voluntad de unirse también por tres años.

Hoy para solicitar el divorcio, no es necesario esperar ningún plazo y realmente es un trámite ágil, ya que hasta se han eliminado las audiencias ante el juez y el expediente es completamente virtual.

Puede ser iniciado por los dos esposos en forma conjunta, o por uno solo de ellos, facilitando de esa forma el trámite para quien ya ha tomado la decisión, pudiendo avanzar en tal sentido y obtener la sentencia de divorcio inclusive si su ex cónyuge no se presenta al juicio.

 

 

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here