El ingeniero Javier Roth estimó una pérdida de 2000 millones para Coronel Suárez por la sequía 

Calculó que se perderá entre el 40 y 50 % de la producción de trigo y cebada: “es la peor sequía de los últimos 30 años” dijo y señaló que el aumento de las retenciones que aplicaría el nuevo gobierno perjudicaría la producción.

“Si bien hay un daño importante en las sementeras para la cosecha fina, estas últimas lluvias han venido muy oportunas para los cultivos de cosecha gruesa”, resumió el ingeniero Roth consultado acerca de las novedades en torno al estado de los sembrados con vistas a las próximas cosechas.

“La consigna debiera ser: producir más en vez de aumentar retenciones. A mayor producción mayor entrada de dólares y mayor aumento por vía de retenciones por el aumento de la producción. Esperamos sensatez”, dijo al respecto.

Sobre las lluvias

“Son oportunas porque habrá de permitir que se coseche con la lógica reducción en el rendimiento, pero con granos de calidad comercial. De haber seguido el clima seco, el trigo hubiese sido triguillo y la cebada hubiese perdido su condición maltera y posiblemente también su calidad forrajera”, apuntó el ingeniero agrónomo. Hemos perdido un rendimiento en torno al 40 o 50 por ciento, pero habrá calidad comercial”.

Javier Roth estimó que: “Estas mermas significan que en este distrito donde se cosechan alrededor de 3000 a 4000 kilos de cebada por hectárea se habrán de recolectar entre 2000 y 2500 kilos, es decir una pérdida de alrededor de 1500 kilogramos por hectárea. En trigo si se habla de un promedio de 3.200 kilos, vamos a estar cosechando alrededor de los 1500 kilogramos de promedio y la perdida será cercana a los 2000 Kg. por Ha.”

“Si esto lo traducimos a en números podemos estimar que, si en el distrito se siembran entre trigo y cebada entre 140.000 y 150.000 hectáreas y estimando una pérdida promedio de 1500 kilos, estamos hablando de una pérdida para Coronel Suárez de 2.000 millones de pesos”

Balances

Esta es la peor sequía de los últimos 30 años. Hay que recordar que nos están faltando alrededor de 300 milímetros de lluvia. Aquí el promedio anual de lluvias es de entre 700 y 780 milímetros anuales y hoy estamos en los 480. Esto hace que indudablemente no le van a cerrar los números al productor. En el mejor de los casos, aquel que no paga alquiler recuperará los costos.

Una de las cuestiones que pueden ayudar es que un gran porcentaje de productores, ante el panorama de la sequía no utilizó fertilizantes que es un elemento que le pone un gran porcentaje de valor a los costos. Pero con los promedios de rendimiento que estimamos muchos van a trabajar a pérdida.

Por otra parte, debemos tener en cuenta que estas lluvias llegaron muy bien para favorecer a la implantación de granos gruesos. La siembra de girasol y soja a estaba parada y la lluvia permitió que esta se completase.

Si bien ahora tenemos humedad superficial, son necesarias más lluvias para dar a los cultivos una buena reserva de humedad, que hoy no hay. Es decir, hubo buenas condiciones de implantación, pero con poca agua almacenada y eso, de no producirse las lluvias que faltan, puede ser muy perjudicial.

Otra cosa que han permitido estas lluvias es la recuperación de los pastos naturales y pasturas lo que ha favorecido a la ganadería y la preparación de los verdeos de verano, fundamentalmente sorgo y maíz.

Resumiendo, la lluvia vino bien a la fina, para la gruesa, para la ganadería y no olvidemos que también favorece la actividad apícola al permitir la implantación de girasoles.

Retenciones

Son todos trascendidos, pero creo que para el campo el aumento de retenciones a las exportaciones ya es un hecho: ¡lamentablemente! La única manera de aumentar la producción es que el sector tenga rentabilidad.

Hoy el precio internacional de la soja es muy bajo. Cuando las retenciones llegaban al 35% la tonelada en Chicago cotizaba a 580 dólares hoy el productor recibe 240 dólares en Bahía Blanca y esto hace que la rentabilidad sea muy ajustada. Subir retenciones en soja y poner en trigo y maíz van en contra de la producción. Ante este panorama el productor va a sacrificar tecnología. No va a fertilizar, usará semillas de menor valor y por ende de menor potencial productivo. O sea que los efectos de mayores retenciones son contraproducentes.

Espero que no ocurra lo mismo en el sector ganadero que exporta mucha carne, para el cual se han recuperado muchos mercados como es el caso de China que compra mucha carne con valores satisfactorios. Esperemos que no se lo castigue con retenciones y no suceda lo del anterior gobierno donde directamente se prohibió la exportación.

Creo que sería mucho más sensato aumentar la producción y con ello se recupera lo que se podría recaudar generando aumentos de la carga impositiva.

 

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