Derecho alimentario de niños, niñas y adolescentes: ¿Hasta que edad se deben pasar alimentos?

Por Lucrecia Sportelli

Abogada-Mediadora especializada en Mediación Familiar

FB: SportelliBarbaro Abogados

 

Nuestro Código Civil y Comercial establece que ambos padres tienen el derecho y el deber de criar a sus hijos, alimentarlos y educarlos conforme a sus posibilidades concretas.

Es por eso que cuando los padres no viven juntos, hayan estado casados o no, estos derechos y deberes relacionados con los hijos no desaparecen. Es más, es el momento en que más relevancia cobran.

Esto significa algo muy concreto: más allá de que se conviva o no con la madre o el padre, las obligaciones alimentarias de ambos padres con respecto a sus hijos siempre existen.

Y el fundamento está dado en que esa obligación no depende del vínculo de pareja (que sí puede disolverse al separarse o divorciarse) sino que es exclusivo de la relación filial: padre/madre con hijo/hija: la obligación alimentaria es parte de la responsabilidad parental. Y a diferencia de lo que pasa con las parejas, esa relación paterna/materna con el hijo es indisoluble.

Puntualmente hoy vamos a ver hasta cuándo los progenitores deben cumplir con esta obligación alimentaria para con sus hijos, lo que implica satisfacer un Derecho Humano Fundamental.

Hasta cuando?

El principio general está dado por la edad en que los hijos alcanzan la mayoría de edad: actualmente a los 18 años. Eso significa que la obligación alimentaria se debe hasta ese momento, que es cuando se extingue la responsabilidad parental.

Sin embargo, se observó que cuando se alcanzaba la edad mencionaba, muchas veces coincidía esa época con el momento en que el hijo se encontraba cursando sus estudios terciarios o universitarios, y que esa situación implicaba gastos y una dedicación y carga horaria que limitaba las posibilidades del estudiante de obtener un empleo en forma paralela al estudio.

Afortunadamente nuestro Código Civil y Comercial, supo receptar esta situación entre su normativa, y es por ello que se contempla lo que podríamos clasificar como cuatro supuestos, que analizaremos a continuación:

1.- Alimentos debidos a los niños y adolescentes hasta los 18 años: Es como se dijo, la obligación alimentaria derivada de la responsabilidad parental, y en cuanto a su contenido, es la obligación más amplia. Ello se debe a que el legislador al establecer esta obligación, pretende de esta forma proteger de forma integral la infancia y la adolescencia.

La cuota alimentaria en este supuesto debe proveer al bienestar del hijo y satisfacer sus necesidades, que no son sólo “comida” o textualmente de “alimentos”: la ley establece EXPRESAMENTE que los rubros que la cuota alimentaria debe cubrir son:

  1. a) manutención

b)educación

  1. c) esparcimiento
  2. d) vestimenta
  3. e) habitación
  4. f) asistencia
  5. g) gastos por enfermedad
  6. h) gastos necesarios para adquirir una profesión u oficio.

Al abarcar tantos rubros explícitamente detallados en el art. 659, la ley pretende en primer lugar hacer visible que hoy las necesidades de los hijos hasta los 18 años son amplias y en segundo lugar procurar especialmente que los niños, niñas y adolescentes de padres que no viven juntos, puedan llevar adelante una vida digna y alcanzar el pleno desarrollo de su personalidad al tener cubiertas estas cuestiones.

2) Alimentos debidos a los hijos entre los 18 y los 21 años: A pesar de que a los 18 años cesa la responsabilidad parental, se considera que la obligación alimentaria de los progenitores continúa hasta los 21 años por ser una obligación alimentaria extendida que tiene su origen en la responsabilidad parental.

Es la continuación del deber de los padres que, una vez alcanzados los 18 años y hasta los 21 años del hijo, genera la continuación automática del derecho alimentario: si ya existe una cuota alimentaria fijada, la misma mantiene su obligatoriedad y vigencia sin que sea necesario volver a solicitarla judicialmente .

En cuanto al contenido de la obligación alimentaria en estas edades de los hijos, se dice que la cuota debe poder cubrir todos los mismos rubros que en el caso anterior, previsto para las necesidades de niños y adolescentes: manutención, educación, esparcimiento, vestimenta, habitación, asistencia, gastos por enfermedad, gastos necesarios para adquirir una profesión u oficio.

En este rango de edades al que nos referimos, entre 18 y 21 años, cobra mayor y especial relevancia el último ítem mencionado referido a los gastos necesarios para adquirir una profesión u oficio, ya que se trata de jóvenes próximos a concluir sus estudios secundarios.

La diferencia con el caso anterior 1), es que el progenitor alimentante podrá solicitar al juez no pasar más esta cuota alimentaria si su hijo ya tiene 18 años, pero para ello deberá acreditar que su descendiente cuenta con recursos suficientes para cubrir por sí mismo sus gastos y necesidades. Este supuesto se daría en el caso de que el hijo obtenga sus propios recursos de su trabajo personal, de herencias recibidas, de donaciones. (Debo aclarar que esta facultad de eximirse de pagar cuota alimentaria no existe bajo ningún concepto si el hijo es menor de edad, es decir, menor de 18 años).

3.- Alimentos debidos a los hijos mayores de edad que se capacitan: hasta los 25 años: Afortunadamente nuestro Código Civil y Comercial recepcionó expresamente este supuesto que anteriormente era discutido: se trata de los alimentos que tiene derecho a reclamar el hijo ya mayor que quiere continuar sus estudios.

Se fundamenta en la idea de que la educación integral del hijo es parte de la responsabilidad parental, por ello la cuota alimentaria debe prolongarse durante el tiempo que dure terminar una carrera universitaria o terciaria, (y se toma como promedio la edad de 25 años), teniendo en cuenta especialmente que hoy en día el ingreso al mercado laboral en principio se simplifica para quien cuenta con capacitación suficiente.

Para poder solicitar esta cuota alimentaria, el hijo debe acreditar: 1) que continúa los estudios o preparación profesional de un arte u oficio, y que además 2) esos estudios le impiden proveerse los medios suficientes para mantenerse.

Con respecto a ese supuesto, en general se entiende que para mantener el derecho a percibir esta cuota, el hijo debe acreditar el cumplimiento del plan de estudio, a los fines de evitar el ejercicio abusivo de este derecho. En tal sentido, se entiende que la cuota alimentaria cesa si los hijos mayores no cursan de forma regular sus estudios.

Una gran diferencia con el resto de los anteriores supuestos se observa en el contenido de esta obligación alimentaria: en general la cuota alimentaria en este caso debe limitarse a lo necesario para permitir que el hijo continúe con sus estudios o formación profesional. No abarcaría los rubros expresamente detallados en los anteriores supuestos.

4) Alimentos debidos en razón del parentesco que los vincula: En líneas generales, si una persona mayor de edad no contara con los medios suficientes para obtener su sustento, tiene a su alcance las normas legales vinculadas a hacer efectiva la obligación alimentaria que existe entre parientes, y reclamar de esta forma la ayuda económica necesaria, con requisitos y contenido diferentes a los observados hasta aquí para los anteriores supuestos.

Por esta normativa, y por ser parientes en primer grado de consanguinidad, tanto padres como hijos se deben alimentos en forma recíproca, en caso de necesitarlos y la normativa entra en vigor ante supuestos que no sean los previstos anteriormente.

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