“Cuando una persona se suicida es porque como sociedad fracasamos”

De esta forma afirmó la licenciada en psicología Victoria Fidelle, que junto a la trabajadora social María Antonia Urruti forman parte de la ONG Vida y hablaron con Nuevo Día, sobre la problemática de cómo prevenir el suicidio, donde hicieron un balance de la sociedad, explicando la problemática, como ayudar con pequeñas acciones y las actividades que tienen previstas para la semana que viene.

El 10 de septiembre se lleva a cabo el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, uno de los mayores problemas de salud pública a nivel mundial. La fecha fue constituida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para alertar a la población sobre su progresiva tasa de casos anuales.

De acuerdo a las estadísticas sobre la problemática, la mayor parte de los casos de suicidio abarca a hombres y mujeres de más de 60 años. Aproximadamente existen 3000 casos por año, y otra cantidad de personas queda con secuelas por los intentos.

En tanto Nuevo Día habló con la licenciada en psicología Victoria Fidelle y la trabajadora social María Antonia Urruti, ambas integrantes de la ONG Vida, en contexto hablaron sobre la problemática en cuestión y trabajo que vienen haciendo.

En primera instancia María expresó “El 10 de septiembre fue el día mundial de la prevención del suicidio, el cual es un momento fuerte donde exponemos públicamente este tema sobre la mesa, que es un disparador en generar más actividades o más cosas con relación a la prevención. Nosotros venimos trabajando hace muchos años tratando de desarrollar distintas formas, donde puntualmente la situación de la pandemia como a todas las instituciones y a todas las situaciones, nos impidió hacer algunas cosas, donde nos obligó a estimular otras casos”.

“También la situación general que hemos vivido en la pandemia ha generado mayores crisis a todos y aquellas personas que tienen una situación particularmente de mayor vulnerabilidad el riesgo es aún mayor”, agregó.

En tanto explicó que la semana que viene, como todos los años, van a estar llevando a cabo un encuentro en conjunto con la escuela de música frente al edificio de la misma “En la misma calle, vamos a invitar a las personas a conectarse con aquellas cosas que nos hacen dar cuenta de todo lo que podemos hacer, como a la vez recordando los afectos que cada uno tiene y es por eso que la propuesta es conectarse con aquello que no sostiene, donde se utiliza la música, que es algo que a todos nos hace bien”.

La psicóloga Victoria Fidelle también se refirió al encuentro que está programado para la próxima semana “Nosotros decidimos hacer ruido, mediante un corte de calle, donde especialmente este año queremos que el ruido sea poder hablar porque nos parece súper importante saber que necesitamos tener a alguien cuando pensamos en suicidarnos o tenemos crisis. Básicamente la persona tiene que saber cuál es el camino para poder frenar esta epidemia que después de la pandemia ha aumentado considerablemente en todo el mundo, que no es ajeno tampoco en nuestra ciudad”.

En tanto la Fidelle explicó que el suicidio es un problema de salud público “Nosotros no somos ajenos a esto porque somos una sociedad que lamentablemente barremos mucho bajo la alfombra, las distintas situaciones y de eso tenemos que hacernos cargo todas las instituciones. Entonces, como ya sabemos la pandemia modificó la realidad de todas las personas, con la falta de trabajo, los fallecidos, la enfermedad en sí, que son todas situaciones que trajo una catarata dificultades emocionales, siendo que si ya existían, ahora se agravaron”.

Continuó “Es importante destacar que mucha persona que la estaba pasando bien, comenzaron con la sintomatología, donde el suicidio entra en todas esas situaciones, ya que todos tenemos riesgos de llegar a una crisis y pensar en quitarse su propia vida. Entonces lo que trabajamos en el grupo Vida es en prevención que tomemos conciencia como sociedad, por un lado que nadie está exento, por otro el que decide suicidarse no busca la muerte sino que sacarse el sufrimiento que tiene y no encuentra otra forma dejar de hacerlo, salvo produciendo su propia muerte”.

Además explicó que el suicidio debilita a la sociedad y la hace más frágil “Los especialistas dicen que cuando una persona se suicida es porque como sociedad fracasamos, es decir, el tejido social pierde a una persona con un rol importantísimo, que es única e irrepetible, la cual no permitimos que nos brinde todo su potencial y todo lo que viene a realizar en la vida”.

El suicido no es un acto impulsivo de un momento para otro, sino que es un fenómeno premeditado, es decir que tiene sus síntomas a la vista “El suicido no es un impulso sino un proceso, siendo que por eso se dice que se puede prevenir porque justamente en un proceso se puede intervenir. Entonces es muy importante estar atentos a como nos sentimos, para así poder reconocer nuestras emociones, donde ya con el hecho de expresarla es un gran pedido de ayuda, pero principalmente lo que debemos hacer es estar más atentos de los demás y tomar conciencia de que está cerca nuestro no la está pasando bien y esto mismo puede pasar en cualquier ámbito”, explicó Urruti.

En tanto la psicóloga explicó que hoy se nota una gran ausencia de interés de las personas por otras o que solo asumen no querer intervenir por una cuestión de respeto o por pensar que invaden el espacio de otro “Muchas veces vemos a un compañero de cualquier ámbito que no está bien, donde lo primero que se piensa es “no me voy a meter porque por ahí no le gusta que me meta en sus cosas” o “quien soy yo para decir algo” y entonces frenamos la posibilidad de intervenir. Esto lo quiero relacionar en que mucho se dice que se necesita de alguien muy profesionalizado para que intervenga, pero como decía antes, esto al ser un fracaso de la sociedad, todos los agentes que intervienen tenemos la posibilidad dar un mano en un proceso invisible, comunicándonos, saludándonos, preguntando y tratando de achicar la posibilidades en esta vida tan automatizada que llevamos donde no hay lugar para ver cómo estamos”.

Ambas trabajadoras explican, que es tan importante la persona que detecta a una persona potencial al suicidio como la misma profesional que lo trata para salir de ese proceso invisible. “El tema principal es que a lo que no hay tener miedo es hablar, está totalmente comprobado que nadie puede inducir a otro al suicidio por preguntar qué le pasa, con la buena intención de acompañarlo. Obviamente hay personas más enfermas que puede inducir a otra de mala manera. Aun así hay que entender que muchos gestos y muchas palabras, suman para hacerle entender al otro que nos importa.”, señaló María.

En este contexto, siguió “De alguna manera hemos ido formando hace algunos años una sociedad individualista, donde nos vamos quedando solos y de alguna manera nos vamos dando cuenta que eso no sirve, pero no siempre podemos salir de eso. Por eso es importante buscar las cosas que nos hacen bien, el hecho de conectarse con uno mismo y preguntarse qué nos gusta hacer, como con quien nos gusta llevar a cabo esa actividad”.

La trabajadora social hizo una gran reflexión en cuanto a la elección de las compañías y el cambio que ha sufrido la sociedad “Tenes que pensar a la hora de elegir a las personas que tenemos cerca, si realmente tenemos a los que necesitamos o solo hacemos ruido y después cada uno se va con su angustia. Por eso es importante está más cerca de uno mismo porque la realidad que es un fenómeno que crece de esta manera, ya que hace 30 años no sucedía esto y nos hace pensar que algo cambió en la sociedad. Es por eso que tenemos que cuestionarnos que había hace 30 años, donde las personas eran capaces de enfrentar y sostener cosas difíciles o distintas crisis”.

En tanto manifestó el hecho de que no importa el país en el que vive, si es más desarrollado o más pobre, esta problemática siempre existe “La vida en general ha adquirido más comodidades como otras cuestiones que parecen más resueltas, sin embargo el suicidio sigue estando, aun en países desarrollados que tienen economías más estables, donde las situaciones parecerían más favorables, pero no justamente en este tema. Por eso lo que compartimos todos es la pérdida del sentido que hace que yo pueda enfrentarme a ese dolor”.

Al hacer referencia que el suicidio es un problemática que está dentro de la salud público, se consultó una opinión sobre las políticas que ofrece el Estado en cuanto a este tema “Obviamente el suicidio está atendido dentro de la salud pública en el mundo, puntualmente en nuestro país tenemos la ley de salud mental, donde se le da un marco legal a todo esto, pero en general somos un país que nos amparamos de una ley, aunque no tenemos los recursos para poder dar sanitariamente a nuestros hospitales los recursos necesarios. Hoy podemos decir que somos un país bastante demorado”, explicó Fidelle.

Por último Victoria explicó que existe la autopsia psicológica “Cada vez que una persona se suicida, se debe realizar un proceso de autopsia psicológica, que así como una autopsia común busca la causa de muerte, mientras que en este caso se busca ver que pasó y la realidad es que siempre hay señales. Tradicionalmente lo que pasa una vez que la persona se quitó la vida, es que se hace el trabajo con las personas más cercanas, que  recién ahí se empiezan a dar cuenta los avisos que esta persona hizo previamente. Es por eso que tenemos que estar más despiertos, ya que solo tenemos que entender que si solo una persona va a preguntar, ese solo hecho puede ser un cambio enorme”.

 

Cifras y datos vinculados a conductas suicidas

 

Algunos datos y cifras de la OMS/OPS y del Ministerio de Salud de la Nación que convalidan la caracterización de la conducta suicida como una problemática sociosanitaria prioritaria de alcance mundial:

•703.000 personas se quitan la vida en el mundo.

•Conlleva a una muerte cada 40 segundos.

•Por cada suicidio consumado se estima que hay unos 20 intentos.

•Una de cada 100 muertes en el mundo es por suicidio.

•En 2019, fue la cuarta causa de defunción entre personas de 15 a 29 años en el mundo.

•Es un fenómeno que afecta a todas las regiones del mundo.

•Sin embargo, el 77% de los suicidios ocurridos en el 2019 ocurrieron en países de ingresos bajos y medianos.

•Aunque la relación entre el suicidio y los trastornos mentales está establecida, muchos suicidios se producen de forma impulsiva en momentos de crisis, como una pérdida económica.

•Se estima que 20 veces ese número pudo haber realizado intentos de suicidio.

•Hubo más de 31.000 muertes por suicidio en la Argentina en el período 2010-2019.

•La tasa argentina de mortalidad por suicidio fue de 7,3 por cada 100.000 habitantes en el 2019. No sufrió variaciones significativas en relación a años anteriores.

•Es mayor la incidencia de estas conductas en varones que en mujeres.

 

 

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